El dinero siempre viene de algún lado
Piensa en verter agua entre dos baldes. El agua que sale del primer balde es exactamente la que llena el segundo. Nada aparece, nada desaparece. Solo cambia de lugar. Siempre puedes comprobar que los montos coinciden. Un sistema de core banking registra el dinero de la misma manera. Todo movimiento tiene dos partes:
- De dónde vino: el origen
- A dónde fue: el destino
Por eso se llama partida doble: el sistema registra cada movimiento en ambos lados, una vez cuando sale y otra cuando llega. Un registro de un solo lado hace más difícil detectar desajustes. Registrar ambos lados le da al sistema una restricción aritmética que puede verificar.
Los dos lados tienen nombres: débito y crédito
Los dos lados de un movimiento tienen nombres tradicionales. En este movimiento, describen el origen y el destino registrados:
- Un débito es el asiento en la cuenta de la que el dinero sale.
- Un crédito es el asiento en la cuenta a la que el dinero entra.
Por qué siempre se requieren ambos lados
Como el sistema registra cada movimiento en ambos lados, los totales siempre deben coincidir. La suma de todo lo que salió es igual a la suma de todo lo que llegó. Si no balancean, algo está mal. El sistema no deja pasar el movimiento. Esta regla (los dos lados deben balancear) es un control de consistencia. Midaz valida que el total del origen, el total del destino y el valor enviado coincidan todos. Esta verificación detecta un desajuste en el monto registrado, pero por sí sola no prueba autorización, clasificación ni completitud. Aun así puedes rastrear cada movimiento registrado hasta su origen y su destino.
Próximos pasos
Míralo en LerianMira estas ideas en la práctica: Transacciones y el Glosario.

